¿Cómo puede la acupuntura mejorar tu fertilidad?

En la búsqueda del embarazo, puede resultar útil combinar técnicas de medicina tradicional con conocimientos actuales de la medicina convencional.

En la última década las dificultades para concebir han aumentado notablemente. Detrás de esta tendencia encontramos factores como el aumento de la edad de la mujer al querer ser madre. Paradójicamente, una de las técnicas que mejores resultados puede ofrecer en la ayuda de la concepción natural tiene más de dos mil años.

Se cree que la acupuntura empezó en China ya durante la edad de piedra, con el uso de ciertos minerales para estimular puntos del cuerpo humano. La posterior utilización de agujas de hueso, bambú y finalmente metal permitió desarrollar la técnica como la conocemos actualmente. Además, el creciente conocimiento del cuerpo humano permitió describir más localizaciones anatómicas relevantes, hasta que se describió la teoría de los meridianos en la que se centra toda la acupuntura.

Según esta teoría, en el cuerpo humano existen 14 meridianos principales, núcleos en los que se mantiene el equilibrio y la harmonía del cuerpo humano, correspondiendo cada uno de estos meridianos a una zona anatómica concreta. Mediante la inserción de finas agujas, se estimula la energía de estos puntos, de forma totalmente indolora.

Hoy en día es usada para tratar muchas dolencias y enfermedades.

Uno de los conceptos que se usan en acupuntura para la fertilidad es el “útero frío”: un desequilibrio (déficit de Yang) en el riñón puede provocar un descenso en la funcionalidad del útero, pudiendo provocar irregularidades en el ciclo menstrual, cambios en el flujo menstrual… También se puede reflejar en otros puntos del cuerpo fuera del aparato reproductor, como por ejemplo las manos o los pies fríos. La acupuntura trata de restablecer el equilibrio natural del cuerpo de la mujer y consecuentemente mejorar su fertilidad natural.

Por otra parte, la acupuntura ha demostrado su eficacia como terapia complementaria a las técnicas de reproducción asistida. Existen múltiples estudios que lo certifican, como por ejemplo un artículo publicado en la prestigiosa revista científica Fertility and Sterility.

En este estudio se compararon dos grupos de mujeres que se iban a someter a una transferencia embrionaria fruto de un proceso de fecundación in vitro. A la mitad de ellas se les practicó acupuntura en los momentos previos (25 minutos antes y 25 minutos después) y posteriores a la transferencia, mientras que el otro grupo no recibió acupuntura. Todos los parámetros que han demostrado incidir en la tasa de embarazo (edad de la mujer, número de embriones transferidos… se mantuvieron constantes en ambos grupos)

Aproximadamente dos semanas después de la transferencia embrionaria se comprobó si las pacientes habían logrado o no el embarazo. Aquellas que habían obtenido una prueba de embarazo positiva fueron sometidas a una ecografía transvaginal a las seis semanas de la transferencia, con el fin de comprobar que existía desarrollo fetal. El grupo que había recibido acupuntura presentó una tasa de embarazo del 42,5% (34 de 80 pacientes), mientras que en el otro grupo la tasa de embarazó fue menor, en concreto de un 26,3% (21 de 80 pacientes).